MIKHAEL
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MIKHAEL
Nombre en Hebreo:
(Mikhael) מִיכָאֵל
Rango Angélico:
Arcángel / Príncipe de los Ejércitos Celestiales
Coro Angélico que Rige:
Malakhim (los mensajeros, ángeles)
Sefirá que Rige:
Tiferet
Mikhael, príncipe de los ejércitos celestiales, espiritualmente representa el arquetipo de Guerrero de la luz o Guerrero Espiritual. Reconocido en las escrituras antiguas como el Príncipe de los Ejércitos Celestiales, representa el principio de autoridad que ejecuta los mandatos divinos y preserva el orden establecido, actuando como el principal custodio frente a cualquier intento de rebelión o desorden.
Es colocado a la mano derecha del Creador, siendo el principal de los "Ángeles de la Faz" (Malahei ha-Panim), aquellos seres que tienen permitido mirar directamente la luz de la Divinidad sin ser desintegrados, sirviendo como el velo y el canal oficial de comunicación entre el Absoluto y las esferas inferiores. Dentro de la estructura del Árbol de la Vida, está asignado a la Sefirá de Tiferet (la Belleza o el Sol) y gobierna el coro angélico de los Malakhim (los mensajeros o coro de los ángeles). Esta correspondencia lo ubica directamente en el centro del Árbol, operando como el eje de equilibrio que media entre las esferas superiores de la emanación y los planos inferiores de la manifestación, sosteniendo la justicia y la verdad de manera objetiva e inmutable.
Etimología y otros nombres
Su nombre Mikhael deriva de la expresión hebrea Mî-kā-’Ēl, que significa quién (Mî) como (kā) y Dios (’Ēl). Este nombre proviene del poderoso grito de batalla que realizó comandando a los ángeles leales a Dios a la hora de enfrentar y expulsar del Reino Divino a los ángeles rebeldes. Cuando uno de los ángeles rebeldes que no quería reconocer la soberanía que Dios otorgó al ser humano humano en su creaciójn, que se cree que fue Lucifer, dió el primer grito de rebeldía ante Dios diciendo "¡No serviré! ¡Al cielo voy a subir, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte del Testimonio! ¡Me asemejaré al Altísimo!", y fue allí que en respuesta resonó otro grito más en el cielo que dijo "¿Quién como Dios?", y que los demás ángeles comenzaron a replicar mientras derrotaban y desterraban a todos los ángeles rebeledes del cielo.
Con el tiempo su nombre fue adaptado a las nuevas lenguas hasta transformar en Miguel o Michael, pero si uno quiere evocar su energía y presencia esos nombres no sirven, sino que el original, corriendo el riesgo de llamar a cualquier otra entidad que aproveche la oportunidad que se le abre con un nombre errado.
También, en la religión islámica se lo llama Mikail, siendo uno de los cuatro arcángeles principales; en el cristianismo se lo llama San Miguel Arcángel/Saint Michael, defensor de la fe y custodio de las almas; y se lo llama Príncipe Sabaoth, comandante supremo de los ejércitos celestiales.
Títulos de Arcángel Mikhael
Representa espiritualmente el arquetipo del Guerrero de la Luz o Guerrero Espiritual. Lejos de aludir a conflictos externos o batallas profanas, este símbolo se refiere estrictamente a la militancia interna y a la disciplina que el buscador debe ejercer sobre su propia psiquis, utilizando el discernimiento como una herramienta para disolver el engaño y mantener la integridad ética frente a las corrientes del entorno.
En las escrituras se especifica que "se desató una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón". La consecuencia de esta guerra teúrgica no es la destrucción de la sustancia angélica de los rebeldes, sino su desalojo legal y definitivo de las esferas celestiales superiores. Al perder su derecho de habitación en los cielos, las inteligencias caídas son confinadas a las dimensiones densas del plano material y del bajo astral.
Este relato se complementa con la literatura intertestamentaria del Libro de Enoc 10:11-13, donde Mikhael opera como el ejecutor del Altísimo encargado de capturar y encadenar a Semyaza, Azazel y a los Vigilantes (Grigori) que corrompieron la Tierra. El texto detalla que el Arcángel los confinó bajo las colinas de la tierra por setenta generaciones, estableciendo las prisiones astrales y los límites jurídicos que impiden que el caos de los insubordinados interfiera libremente en el desarrollo de las leyes naturales del cosmos.
En el del Talmud de Babilonia se describe la estructura de los Siete Cielos, y allí se especifica que en el cuarto cielo llamado Zebul (la Morada) se encuentran edificadas la Jerusalén Celestial. Este texto revela un misterio teúrgico fundamental: en ese templo celestial, Mikhael, el Gran Príncipe, está apostado de forma permanente actuando como el Sumo Sacerdote Celestial (Kohen Gadol) siendo el encargado de presentar las ofrendas ante el Absoluto, las cuales, según el Zohar, constituyen las almas de los justos que completaron su rectitud en la Tierra.
Atribuciones
Autoridad sobre fuerzas adversas, somete, confina y destierra las potencias ctónicas, los espíritus rebeldes y las inteligencias que operan en los reinos de las Qliphoth (opuestas a las sefirot), justamente fue quien lideró contra la rebelión de ángeles.
Príncipe/Comandante de las Milicias Celestiales, rige el orden, la disciplina militar y la jerarquía de todos los ángeles, él es el arquetipo del guerrero espiritual. Desde esta posición jerárquica ejecuta la Ley Divina y defiende las fronteras de los cielos.
Justicia y voluntad divina, ejecuta la ley divina en el plano manifiesto. En la teología tradicional y la mística medieval, es él quien se encarga de ejecutar la psicostasia (el pesaje de las acciones de las almas) y de separar lo sagrado de lo profano.
Sacerdocio Celestial, en la mística judía clásica (Zohar, Talmud) es el sumo sacerdote del templo de la Jerusalén Celestial (Zebul).
Relatos principales donde intervino
Rebelión de los Ángeles
Cuando la tercera parte de los ángeles, liderados por Lucifer, se rebelaron contra Dios por dar al ser humano un lugar especial en su creación bajo el argumento de que ellos eran seres nacidos del fuego y la raza humana nacida del polvo, fue Mikhael quien lideró al ejercitó celestial para desterrarlos del Reino Divino bajo el grito de batalla de "¿Quién como Dios?". Según el libro de Enoc no fue Lucifer, sino Azazel y Semyaza quienes lideraron la rebelión, mientras que Lucifer proviene del cristianismo por el pasaje de Isaías 14.
Confinamiento de los Grigori
En el Libro de Enoc 10:11-13 es el ejecutor directo de los decretos del Altísimo durante la crisis de los Grigori (Vigilantes) que bajaron a la Tierra y se mezclaron con las hijas de los hombres generando descendencia (los Nephilim), atándolos bajo las colinas de la Tierra por setenta generacion es hasta el día del juicio final.
Guerra Astral contra el Príncipe de Persia
En Daniel 10:13-21 el Arcángel Gabriel se presenta al profeta Daniel, y le dice que en su viaje para entregarle la revelación profética fue bloqueado durante 21 días por el "Príncipe del Reino de Persia", un ángel principado caído que gobernaba ese territorio en el planio astral, y que fue Mikhael quien acudió a auxiliarlo combatiendo para que pueda cumplir su misión divina.
Disputa por el cuerpo de Moisés
Tras la muerte de Moisés en el monte Nebo, Mikhael desciende para reclamar y sepultar el cuerpo físico de Moisés para que no sea corrompido. Pero el adversario (identificado en la mística judía como el arcángel Samael) interumpe alegando que el cuerpo le pertenece por derecho debido al homicidioque Moisés cometió en su juventud para defender a un esclavo hebreo, pero Mikhael exclama "Que el Señor te reprenda", derrotando al oponente mediante la apelación directa a la Ley Divina.
Manifestaciones a seres humanos
Juana del Arco
A los 13 años en un verano de 1.425, Juana percibió una luz resplandeciente que venían del lado de la Iglesia vecina, y seguido a ello escuchó una voz, de quien luego identificó que era el Arcángel. Mikhael actuó como un estratega guiando a Juana en su misión durante la invasión inglesa.
San Auberto
Auberto era el obispo de Avranches, una pequeña localidad en la costa de Normandía, Francia. Cerca de allí, se encontraba el Monte Tombe, y durante el Arcángel se le presentó:
En la primera aparición en sueños le ordenó construir un santuario en su honor en la cima del Monte Tombe, pero Auberto se mostró escéptico a la situación y decidió ignorar el sueño.
En la segunda aparición repitió la orden con mayor firmeza, recriminándole su falta de fe a Auberto. Pero el hombre pidió una señal clara y tangible de que la orden provenía de los cielos y no del mal.
Ya en la tercera aparición Mikhael no solo habló, actuó, y para dejar en claro que no se trataba de un sueño presionó firmemente su dedo índice sobre la frente del obispo, hundiéndole el cráneo sin llegar a matarlo y dejando un hueco en su cráneo que aún hoy se conserva en la Basílica de Saint-Gervais en Avranches.
Papa Gregorio Magno
El 29 de agosto de 590, el Papa Gregorio convocó a la Litania Septiformis (Procesión Septiforme), una marcha penitencial masiva donde la población de Roma se dividió en siete columnas según su condición (clero, monjes, monjas, niños, hombres, viudas y mujeres casadas) que partieron desde iglesias distintas para confluir en la Basílica de San Pedro, cruzando el río Tíber. Al llegar al puente frente al monumental Mausoleo de Adriano, Gregorio y los fieles comenzaron a escuchar voces etéreas sobre sus cabezas cantando lo que hoy conocemos como el himno mariano Regina Coeli, y al levantar la vista hacia la cúspide del Mausoleo, todos vieron la silueta del arcángel envainando su espada, que fue entendido simbólicamente como que la peste llegaba a su fin ya que a partir de ese momento los contagios cesaron abruptamente. El mausoleo pasó a llamarse Castillo de Sant'Angelo y se colocó una estatua de bronce del arcángel para representar el momento.
Diego Lázaro
En 1631, la región de Tlaxcala sufría de pestes y fiebres hemorrágicas mortales para la población. Diego Lázaro, un joven indígena de unos 17 años converso al catolicismo y valorado en su comunidad, durante una procesión en honor a San Marcos vio una gran luz resplandeciente donde se le presentó el arcángel y le dio un mensaje preciso: "Has de saber que yo soy San Miguel Arcángel, y te vengo a decir que es voluntad de Dios que digas a los habitantes de este pueblo que en esta quebrada, entre dos cerros, hallarán una fuente de agua milagrosa, la cual sanará todas sus enfermedades". Por el miedo a que sus vecinos y las autoridades eclesiásticas lo trataran de mentiroso o loco, decidió guardar silencio. Pasaron los días y Diego cayó gravemente enfermo, contagiado por la peste que azotaba la región. En su lecho de agonía, mientras todos dormían, una luz inmensa inundó la habitación y el arcángel volvió a aparecerse, con un tono severo por su desobediencia pero en lugar de castigarlo, lo tomó del brazo, lo sanó de la fiebre mortal y lo transportó hasta la quebrada de la que le había hablado para mostrarle el lugar exacto del manantial.
San Galgano
Galgano Guidotti era un caballero medieval arrogante, violento y entregado a los placeres mundanos. En 1180, el arcángel se le apareció a en sueños pero el caballero al despertar continuó con su vida mundana, ignorando la advertencia que se le dió. Poco tiempo después, mientras cabalgaba hacia la cercana ciudad de Civitella para visitar su prometida, su caballo se detuvo de golpe y se negó a avanzar. Galgano sintió una fuerza invisible que tomó las riendas y guió al caballo a cambiando de rumbo hasta Monte Siepi. Allí el cielo pareció abrirse y vio una estructura circular (la iglesia que se construiría después) y en su interior a Jesús, la Virgen María y los doce apóstoles. Al lado de la visión, el arcángel permanecía firme, indicándole que ese era el lugar exacto donde debía renunciar a su pasado y establecer su morada espiritual. Pero el caballero exclamó que cambiar e iniciar un camino de paz sería tan difícil como "partir una roca con una espada" desenvainando su espada de hierro y la descargó con todas sus fuerzas contra una gran roca, pero la piedra sólida se ablandó instantáneamente ante el contacto del metal y la hoja penetró en la roca quedando atrapada de forma perfecta. Galgano cayó de rodillas y comprendió que lo imposible para el hombre es posible para lo divino. Se despojó de sus ropas de caballero, se vistió con una túnica rústica y nunca más abandonó la colina de Monte Siepi, donde murió en paz un año después, en 1181.
Elementos asociados
Espada o lanza, es su elemento más representativo, a veces siendo una espada de luz o flamígera, y en la tradición oriental es frecuente que sostenga una lanza larga rematada en una cruz. Representa la ejecución de la Ley Divina y su capacidad de separar lo sagrado y lo profano.
Balanza, sostiene una balanza de platillos dorados donde se pesan las obras, la rectitud o los pecados de la conciencia humana.
Dragón o demonio sometido, en la iconografía aparece pisando la cabeza de un dragón o un demonio demostrando la supremacía natural del orden espiritual sobre la materia degradada.
Vestidura militar, a diferencia de otros ángeles que visten túnicas es retratado con la coraza militar clásica de los emperadores romanos complementada con una capa roja o púrpura de los generales en campaña.
Estandarte o bandera celestial, habitualmente blanco con una cruz roja o un sol resplandeciente en el centro que sostiene como Generalísimo de las huestes de luz (Príncipe Sabaoth), símbolo del triunfo definitivo.
Escudo o globo crucífero, en el arte occidental porta un escudo heráldico que lleva inscrito en latín "Quis ut Deus" (¿Quién como Dios?). Sin embargo, en representaciones orientales en lugar de un escudo militar sostiene en su mano izquierda un orbe o globo de cristal marcado con una cruz o las siglas de Cristo. Este elemento representa la autoridad delegada para gobernar y vigilar el cosmos material.
Cadenas, derivadas de Apocalipsis 20:1-2 ("Y vi a un ángel que descendía del cielo con... una gran cadena en la mano") para amarrar, restringir y encerrar al mal en el abismo del tártaro y su dominio sobre las fuerzas demoníacas.
Sigilo de Mikhael
Por internet hay se puede encontrar un sigilo de Arcángel Mikhael que proviene de los grimorios de Agrippa, que a diferencia de otros que dan vueltas por internet, este si es real.
Pero de todas formas, no solo el sigilo canalizado por Agrippa sino que también uno elaborado con el método de la Rosa Cruz por mi. Hago el recordatorio de que si no se sabe de magia, no se debe intentar evocar a ningún tipo de entidad por los riesgos que eso implica. Si bien es preferible usar el texto en hebreo, como esto es solo a fines informativos, les dejo mi sigilo con la traducción de lo que va escrito alrededor.
Sigilo de Arcángel Mikhael
del grimorio de Agrippa
Sigilo Arcángel Mikhael
Conectar con Mikhael
Primero que nada, siempre hago el recordatorio de que ningún ser que provenga de la luz te va a exigir devoción, sacrificios o sangre. Si lo hace, se pone violento, o busca posesionar un cuerpo, es alguna entidad densa engañando y deberías buscar ayuda. El buscar conectar con un ser es porque queremos llamarlo a nuestra vida, o para responder su llamado porque algo quiere trabajar con nosotros. Habiendo aclarado esto, prosigamos con el contacto con Mikhael:
Defensa y destierro, se lo puede llamar por su carácter de Príncipe de los Ejércitos Celestiales, es quien tiene autoridad sobre todo ser de las bajas dimensiones de existencia así como es quien puede defender contra ellos.
Soberanía espiritual, es quien ayuda a recuperarla, pero para hacerlo hay que estar dispuesto a aceptar la verdad y responsabilizarse de los cambios que conllevan reclamar esa soberanía. Esto implica cortar lazos kármicos o vampíricos, dependencias, y la ilusión que se elige conscientemente para escapar a la realidad. Si tienes la disposición de hacerlo, él te asistirá.
Distante a la imagen de seres amorosos y comprensivos algo infantil que el New Age implantó en el colectivo, los ángeles en realidad poseen una naturaleza más militar como guerreros celestiales. Un ejemplo de esto es cuando Gabriel dejó sin voz al sacerdote Zacarías por no creer en su palabra, siendo uno de los más suaves para tratar. Son seres de amor, están al servicio de la humanidad muchas veces, pero son firmes y rectos en su actuar porque siguen las órdenes divinas ejecutando la ley, por lo que conectar con ellos implica ser consciente de que serán estrictos y exigentes en su guía no tolerando que se les haga perder el tiempo. No están para complacer al ego humano de sentirse especiales o elegidos como se ve actualmente en algunos "canalizadores" (vaya a saber con qué conectan realmente). Hecha esta aclaración, continuemos con el trabajo con Mikhael.
Es un guía de presencia imponente que no adula al ego humano ni suaviza las lecciones, sino que guía con la firmeza mostrando la verdad de nuestras acciones pasadas y presentes. Si estás listo para asumir el control de tu propia evolución y mirar tu registro álmico sin máscaras, puedes acudir a él para pedir su guía, pero, ¿tienes la predisposición de quitarte la máscara del ego para ver la verdad de tu alma y corregir sus errores? ¿Tienes el coraje de dar el paso hacia tu propia trascendencia y reclamar tu soberanía espiritual? Si tu respuesta es un sí honesto, Metatrón estará allí para guiar con firmeza tu camino.
Trabajar con Mikhael es asumir la responsabilidad del actuar propio, teniendo la firmeza y rigurosidad de realizar una autocrítica al propio ego para identificar las flaquezas del carácter y las ilusiones que ciegan a la verdad para no afrontar la realidad. Conectar con él exige una rectitud ética y honestidad absoluta, así como la valentía y el discernimiento necesarios para afrontar la verdad y aceptarla por incómodo que sea para el ego, logrando enfrentar los miedos, inseguridades, e ilusiones autogeneradas para no afrontar la propia oscuridad.
Este Arcángel de presencia imponente, como Comandante de las Milicias Celestiales, opera desde la severidad y justicia, siendo un defensor de la verdad que como tal no permite ni tolera la negligencia. Cuando se presente o se lo llame, no vendrá a librar tus batallas ni a resolver tu vida, vendrá a exigir el despertar de tu soberanía espiritual forjando tu carácter como regente la sefirá Tiferet, asociada al Sol. Si te crees capaz te reclamar tu propia soberanía sin excusas ni pretextos para evadir la verdad que no quieres aceptar, podés apelar a su comandancia. Pero, ¿tenés la fortaleza para aplicar un juicio implacable contra tus propias desviaciones y enderezar tu carácter? ¿Tenés el coraje de enfrentarte ante la verdad de tu vida que te negabas a ver? Si tu respuesta es un sí honesto, el Príncipe de las Milicias Celestiales va a guiar tu camino aportándote la fortaleza y autoridad necesarias.