SAMHAIN
Día de los Muertos – Última Cosecha
Fin de Año/Año Nuevo Wicca
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SAMHAIN
Día de los Muertos – Última Cosecha
Fin de Año/Año Nuevo Wicca
Colores representativos: negro, naranja, violeta y blanco
Trabajos mágicos: introspección, mancias, trabajos con ancestros, trabajo de sombras, corte de lazos o votos kármicos
Plantas y hierbas: copal, sándalo, mirra, lavanda, tejo, ajenjo, crisantemo
Bebidas: vinos y sidras calentadas con especies
Comidas: manzanas, granadas, calabazas, nabos, remolachas, maíz, nueces, pan de jengibre, pastel de calabaza
El nombre de esta festividad de origen Celta proviene del gaélico antiguo, significando literalmente "fin del verano" (sam = verano, fuin = final). Se celebraba tradicionalmente en la Luna Llena más cercana del punto medio entre el Equinoccio de Otoño y el Solsticio de Invierno, pero actualmente se utiliza el 1 de Mayo (hemisferio sur) o el 31 de Octubre (hemisferio norte) como consenso general para celebrar cada año.
En la tradición Wiccana esta celebración representa una transición: un año que finaliza y un año nuevo que comienza, no es ni uno ni el otro exclusivamente, sino esa transición entre uno y otro.
Es un momento de introspección, para agradecer por todo lo conseguido en el último año, por las cosechas del último ciclo, pero también de contemplar todo lo que se debe dejar atrás en el año que se va. Es un tiempo para soltar, trabajar el desapego y prepararse para la última cosecha.
Significado en el ciclo estacional
El ciclo de la Tierra comienza a sumirse en un profundo sueño ya que el invierno se acerca. El Sol empieza a darle más protagonismo a la Luna, los días se vuelven cada vez más cortos, así que las energías comienzan a disminuir y se da comienzo a la mitad oscura del año. Se marcaba el final de un ciclo cálido y lleno de vida, pero al mismo tiempo el comienzo del siguiente donde la vida duerme bajo tierra en la época fría del año, para que la rueda de los ciclos que siempre gira nunca se detenga.
Finalizando la mitad cálida del año se recogen los últimos frutos del verano, agradeciendo a la Tierra por todo lo concedido. Nos preparamos para la llegada del frío, los ciclos oscuros, y un ciclo finaliza. Los animales regresaban de pastar para resguardarse, los hombres hacían la última cosecha y, por clanes, se resguardaban en sus hogares para sobrevivir al frío.
La última cosecha: La Cosecha de Sangre
Mientras que Lughnasadh es la cosecha del grano y Mabon la de la fruta, Samhain representa la tercera y última cosecha, denominada La Cosecha de Sangre.
¿Por qué era denominada así? Al acercarse el crudo invierno del norte de Europa los animales regresaban de pastar, y el jefe de cada comunidad debía decidir qué animales se sacrificarían para servir como alimento a la comunidad durante un ciclo estacional en el que no habría nuevas cosechas, y cuáles debían sobrevivir para que pueda perdurar el ganado generando nuevas crías más adelante. La carne del ganado sacrificado debía salarse para poder ser almacenada y mantenerse durante el invierno.
La sangre vertida sobre la tierra durante Samhain al sacrificar el ganado para alimento no se considera como un desperdicio, sino que se lo veía como una ofrenda de retorno: se devuelve a la tierra una parte de la energía vital que ella entregó durante la primavera y el verano en agradecimiento, asegurando que el ciclo de fertilidad no se rompa.
Caída del velo entre los vivos y los muertos
El ciclo luminoso, cálido y lleno de vida llamado Samos (nuestra primavera y verano) finaliza para darle paso al Giamos, un ciclo más oscuro, frío y en donde domina la muerte, no como un final, sino como un ciclo necesario para la regeneración de nueva vida. Esta noche es un punto medio entre un ciclo y otro, y no está comprendido entre ninguno de los dos, se trata de un momento de vacío y desequilibrio, en el que las leyes de la naturaleza quedan suspendidas. Y al representar este momento liminal entre la vida y la muerte, el velo entre los ambos mundos se vuelve más fino siendo posible el contacto con la muerte y el mundo de los espíritus.
Se abre la puerta al más allá, donde los vivos y los muertos tienen la oportunidad de poder comunicarse entre sí, es un momento en el que nos podemos reunir con los ancestros, antepasados y familiares fallecidos. En estas fechas celebramos a quienes ya no están en el mundo de los vivos con nosotros, recordando y honrando lo que nos dejaron, y por esta razón actualmente se le llama “Día de los Muertos”.
Pero a la vez, nos volvemos vulnerables a la visita de espíritus malignos, y por esta razón en la antigüedad se ahuecaban nabos y en su interior se colocaba un carbón ardiente para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a los familiares difuntos dándoles así la bienvenida, a la vez de que se protegían de los malos espíritus. Esta costumbre es lo que evolucionó hoy en día, siendo reemplazado el nabo por calabazas con velas en su interior en la noche de Halloween, que es la fiesta de Samhain modificada y adaptada con los fines comerciales actuales.
¿Cómo celebrarlo?
Introspección
Es un momento de recogimiento y silencio para conectar con nuestro interior, para reflexionar sobre uno mismo y la vida en el último año. Logros, desafíos superados, aventuras, viajes y aprendizajes, pero también los errores y tropiezos que formaron parte del camino para aprender.
Honrar a los ancestros
Al caer el velo entre los vivos y los muertos, es un buen momento para entrar en contacto con los ancestros. Es un momento ideal para sanar el pasado y el karma familiar. Hay que ser conscientes de que actuaron con la mayor consciencia que tenían en su momento, desde sus heridas, desde sus recursos y posibilidades, al igual que nosotros ahora. Somos el resultado de sus aprendizajes y karmas que están impresos en nuestro ADN. Entonces es un gran momento para agradecer y perdonar, así como para iluminar sus almas.
Fuego de Samhaim (Samhagán)
Encender una hoguera en un lugar abierto, o también sirve un fuego en un cuenco o una vela sobre el altar. Escribir aquellos hábitos, actividades, sentimientos, vínculos o pensamientos que se quieren dejar atrás en una hoja lisa, y quemar esta lista en el Samhagán intencionando el dejar atrás todo esto, como símbolo de que ya no están en tu vida.
Jack O’ Lantern
Se puede tallar en una calabaza y colocar una velita de té en su interior para ahuyentar a los malos espíritus, pero también para guiar a nuestros ancestros. Originalmente en esta costumbre se utilizaba un nabo ahuecado con un carbón encendido en su interior.
Banquete
Preparar una comida de temporada con los frutos que da la tierra en este momento: manzanas, frutos secos, calabazas, etcétera, para alimentar a las personas que nos importan desde lo profundo del ser.
Agradecimiento
Para cerrar esta celebración se debe agradecer por todos los logros del último año, y también soltar genuinamente con agradecimiento lo que deseamos dejar atrás, pero soltar realmente sin emociones negativas que sigan atando.