RUEDA DEL AÑO
Reserva una sesión conmigo
RUEDA DEL AÑO
Los Celtas poseían un calendario Lunisolar, es decir, que pretendía conciliar a los ciclos del Sol con los ciclos de la Luna. Ellos eran conscientes de ambos ciclos, tanto el lunar como el solar, de las energías que representan y cómo influían en su vida diaria.
Es por esto que la Rueda del Año busca rescatar esta costumbre combinando el calendario solar y lunar, a través de celebraciones que tienen que ver con el Sol, y otras que tienen que ver con la Luna. Pero debemos destacar, que la Rueda del Año es una reconstrucción que realizó la Wicca a partir de las celebraciones e información recopilada de las costumbres paganas de antaño.
En la antigüedad, la humanidad se guiaba por los ciclos de la agricultura y la ganadería. Lo que hacían nuestros ancestros era celebrar todas estas festividades basadas en los ciclos de la tierra y la naturaleza. Observaban estos ciclos para saber cuándo era tiempo de reposo, o tiempo de cosecha, cuando era más fértil. Y lo mismo se aplicaba a la ganadería, observaban cuando los animales estaban hibernando, cuando era tiempo de caza, o cuándo era época de crianza. En estas celebraciones de la antigüedad se agradecía una buena cosecha, y se hacían ofrendas para la siguiente.
Por un lado, tenemos un calendario solar, es decir, que se rige por los ciclos del Sol y el momento astrológico en el que se encuentra cuando hacemos una celebración, que son los llamados Sabbats. Estas festividades acompañan a las estaciones del año y reflejan el paso del tiempo en la vida humana (nacimiento, crecimiento, declinación y muerte), ciclo que se repite en la progresión de las estaciones dentro de la naturaleza. Pero también se complementa con los ciclos de las Luna, que está compuesto por trece períodos lunares que se celebran en cada luna llena. Estos son los llamados Esbats.