HADES
Rey del Inframundo, perteneciente al panteón de dioses olímpicos de la antigua Grecia, simboliza la inevitable transición de la vida a la muerte, muy incomprendido y temido a menudo por esta razón, pero que realmente actúa como un gobernante justo e imparcial. Representa el arquetipo de lo oculto, de aquello que yace bajo la superficie, no solo de la tierra (en los metales, gemas y riquezas), sino que haciendo referencia también a las profundidades de la propia psique humana custodiando tanto las riquezas espirituales como las materiales que solo pueden encontrarse si se tiene el valor de mirar dentro de la oscuridad.
Cuando Zeus, Poseidón y Hades hicieron el reparto de los reinos del mundo, echaron suerte en el casco de invisibilidad de Hades, recibiendo él el dominio sobre el Inframundo y las profundidades de la tierra.
Etimología y otros nombres
Su nombre en griego antiguo es Ἅιδης que deriva del prefijo a- que como un privativo (no), y ideîn que significa "ver", por lo tanto su nombre se interpretaba como "el invisible" o "el que no se ve". Esto hace referencia no solo a su dominio, sino que también, a su casco de invisivilidad que es uno de sus símbolos representativos.
Cuando Roma adopta la mitología griega, nombraron a Hades como Plutón, que deriva griego antiguo Plouton , que deriva de ploutos, y significa "riqueza" o "abundancia". También los griegos utilizaban este nombre, y preferían usarlo, para evitar pronunciar "Hades" por temor, evocando más su arquetipo de las riquezas minerales y la fertilidad que proviene del interior de la tierra. En la tradición romada también era denominado como Dis Pater (el Padre Rico).
Otros nombre comunes fueron Polidegmon (el que recibe a muchos) y Adesius (el invisible).
Curiosidad: el Inframundo como reino terminó adquiriendo también el nombre de Hades, porque en la antigua Grecia se decía "ir a la casa de Hades", en lugar de "ir al infierno" como se diría hoy. Hay que tener en cuenta que el concepto de Inframundo e Infierno son distintos, porque el primero representa el reino de los muertos a donde todas las almas van, el segundo en la tradición judeocristiana tiene una connotación de castigo eterno.
El Hospitalario
Hades es conocido como "El Hospitalario", ya que su reino es el destino final de todos los mortales, pero hay que tener en cuenta que no es él quien causa la muerte ya que esta tarea le corresponde a Tánatos, siendo solamente quien recibe y organiza a las almas con una justicia imperturbable. Su tarea es la de ser el guardián de las fronteras, asegurándose de que nadie que haya cruzado el río Estigia regrese sin permiso, manteniendo así el orden cósmico entre la vida y la muerte.
Diferencias entre Hades y Plutón
La cultura romana adoptó al pateón griego, cambiando el nombre de sus dioses y generando ligeros cambios en sus representaciones e historia.
Esta transición de Hades a Plutón reflejó la forma en que se percibía la muerte y las profundidades.
Hades: El Invisible, guardián de las almas y gobernante del Inframundo, de carácter severo, sombrío y solitario, su nombre era temido de pronunciar por miedo de atraer su atención.
Plutón: El Rico, protector de las riquezas mineralez y la fertilidad de la tierra, de carácter más benevolente que su contraparte griega, y su nombre era invocado con menos temor que su contraparte.
Esta transición enfatiza en como en el Inframundo no solo se resguardaban las almas luego de la muerte terrenal sino que también resguardaba las riquezas de la tierra sin descubrir. Pero también Hades era más una figura de justicia implacable mientras que su contraparte romana reflejaba más la regeneración, la muerta para el renacer de nueva vida como riqueza de la tierra.
Atribuciones
Transición a la muerte, como el paso necesario hacia otro estado, no como un final, siendo el guardian de las almas luego de liberarse del cuerpo físico cuando se deja de existir de forma terrenal.
Riqueza oculta, porque gobierna todo lo que esta oculto bajo la tierra, desde metales preciosos, a gemas o semillas que esconden vida en potencia. Espiritualmente revela los talentos y tesoros ocultos que se esconden en la sombra.
Justicia imparcial, junto a Minos, Radamantis y Éaco es el juez final de las almas dentro de su reino, donde el estatus terrenal que se haya tenido en vida no tiene valor, solamente se tiene en cuenta la verdad de las acciones asegurándose que cada alma reciba su destino merecido. No escucha a las plegarias de los mortales, es justo e insobornable.
Orden, siendo quien se encarga del equilibrio entre los ciclos de la vida y la muerte siendo el guardián de este umbral tan fino, interviniendo solo cuando se rompe este equilibrio.
Sombras, no en un sentido de oscuridad con una connotación negativa, sino como lo que está oculto en el inconsciente siendo el arquetipo de introspección profunda para descender al mundo interior para integrar aquellos aspectos reprimidos, y enfrentar aquellos miedos y emociones ocultas.
A TENER EN CUENTA
Hades no es un equivalente al "Diablo" cristiano, esto es un error histórico surgido de la necesidad del cristianismo de encontrar un equivalente en las creencias griegas/romanas, misma situación con otras culturas, al momento de implantar sus costumbres en estas civilizaciones. No es un dios que tiente al pecado o disfrute del sufrimiento y el castigo, más bien es un dios del orden y la ley, siendo un administrador y custodio de su reino. Su carácter puede ser sombrío y solitario, pero nunca malicioso, más bien hospitalario
Genealogía
Abuelos: Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra)
Padres: los titanes Crono y Rea
Hermanos: Zeus, Poseidón, Hera, Deméter y Hestia
Esposa: Perséfone (hija de Zeus y Deméter)
Hijos:
Macaria, la muerte bendita.
Melínoe, diosa de los fantasmas (en realidad fue Zeus disfrazado de Hades).
Relatos griegos principales donde intervino
La Titanomaquia: fue el primero de los hijos varones en ser devorado por su padre Crono, y por lo tanto, el último en salir cuando Zeus suministró el emético que provocó que el titán vomitara a su descendencia. Hades luchó junto a sus hermanos Zeus, Poseidón, Hera, Deméter y Hestia contra los Titanes. Fue durante esta guerra cuando los Cíclopes forjaron para él su casco de invisibilidad, herramienta clave para infiltrarse en las líneas enemigas y asegurar la victoria de los Olímpicos. Tras la victoria diseñó y supervisó el encierro de los Titanes en el Tártaro, el abismo más profundo.
El Rapto de Perséfone: Hades se enamoró de Perséfone, y contrario a lo que se cree, buscó primero el consentimiento de Zeus, su padre. Aunque no contaba con el consentimiento de su madre, Deméter, él surgió de la tierra y raptó a Perséfone, pero no para que sea su prisionera sino que para colocarla como su igual como reina del inframundo. Helio, quien vió todo, le cuenta a Deméter lo sucedido, y tras la mediación de Zeus, se acordó que ella pasaría parte del año con él (invierno/otoño) y la otra mitad del año con su madre (primavera/verano), simbolizando el ciclo de muerte y renacimiento de la naturaleza.
Orfeo y Eurídice: Orfeo pierde a su esposa el día de su boda por la picadura de una serpiente, y es así, que desconsolado decide descender al reino de Hades para convencerlo con su música de liberarla. Ante el canto y la música de la lira de Orfeo, el dios muestra su lado más compasivo permitiendo que el músico pudiera recuperar a su esposa muerta pero con una condición estricta: no mirar atrás. Antes de salir del Inframundo, Orfeo miró atrás perdiendo así a Eurídice.
Los 12 Trabajos de Heracles: en su duodécimo y último trabajo, Hércules tuvo que capturar a Cerbero. Al llegar al palacio de Hades el héroe le pidió permiso para llevarse a Cerbero, el guardián de las puertas del Inframundo, y Hades escuchó su petición pero poniendo como condición que no utilice armas.
Elementos asociados
Kuneé, su Casco de la Invisivilidad, que lo ayudaba a ocultarse de sus enemigos, representando el sigilo, lo misterioso y lo oculto, una protección que ofrece la oscuridad para resguardarse del enemigo.
Bidente, era su cetro, similar al tridente de Poseidón. El hecho de tener dos puntas simbolizaba su dominio y autoridad tanto sobre la vida como la muerte.
Llaves de Hades, representan su poder y autoridad para abrir y cerrar las puertas de su reino, como guardián del umbral entre la vida y la muerte. Hay que recordar que aquello que es sellado por Hades es definitivo, porque su justicia es implacable.
Cerbero, es la criatura mitológica representada por un perro de tres cabezas, que servía como custodio absoluto de la entrada al Inframundo. Permitía la entrada de las almas pero impedía su salida. Es por ello que Hades es asociado con los perros negros.
Caballos negros, que tiraban de su carro.
Conectar con Hades
Primero que nada, siempre hago el recordatorio de que ningún ser que provenga de la luz te va a exigir devoción, sacrificios o sangre. Si lo hace, se pone violento, o busca posesionar un cuerpo es algo engañando y deberías buscar ayuda. El buscar conectar con un ser es porque queremos llamarlo a nuestra vida, o para responder su llamado porque algo quiere trabajar con nosotros. Habiendo aclarado esto, prosigamos con el culto a Hades:
Sombras, como el dios de las profundiades y de aquello oculto bajo la tierra, es un gran aliado para bajar a las profundidades de tu ser para afrontar tus miedos y debilidades, y poder sacar así a la luz tu verdad y transformarla en tu riqeuza personal. Él actúa con severidad, su justicia es implacable, entonces será riguroso a la hora de enfrentarte con tu propia verdad.
Ofrendas, puedes colocar granadas (fruta representativa del Inframundo), vino tinto (que simboliza la sangre de la tierra), piñas de un ciprés, flores de narciso, y monedas antiguas en referencia al óbolo de Caronte.
Introspección y silencio, en su reino vive en el silencio absoluto, está en el umbral entre los vivos y los muertos protegiendo ese equilibrio. Entonces dedicar momento de silencio y meditación a oscuras, con apenas una luz tenue y su compañía, te ayudará a conectar con tu mundo interno y a explorar tu inconsciente. Pero no una meditación en busca de visiones, siendo el encuentro con la paz del vacío interno para abrir las puertas del inconsciente.
Negro, es el color asociado a lo oculto, así como a lo absoluto (lo que se ve de color negro, absorbe todos los rayos de colores). También en representación de la tierra fértil y lo profundo, donde caen las semillas en espera de brotar con nueva vida. Dorado si se busca trabajar las riquezas, preferible llamar su nombre Plutón para ello.
Trabajar con Hades es comprender el ciclo de la vida y la muerte, pero más allá de lo superficial que se puede enteder de esta, es entender la necesidad de que algo debe morir primero para que algo nuevo nazca, y esto aplica a todo ámbito de la vida.
Es un dios silencioso y distante, pero no por ello frío, simplemente aplica la justicia de forma implacable e imparcial, pero por ejemplo en el relato de Orfeo y Eurídica muestra su lado más compasivo. Si vas a invocar su justicia, sé consciente de su firmeza y rigurosidad para ejecutarla, si no estás limpio o libre de culpas, la ejecutará sobre ti también.
Además es un maestro que nos eneseña que no se puede alcanzar la luz de la sabiduría sin antes haber caminado por la oscuridad propia del ser, sin antes haber descendido a las profundidades del inconsciente para enfrentar aquellos demonios internos que resguardan celosamente los tesoros ocultos de nuestra alma. Si vas a llamarlo, debes tener la seguridad de enfrentar a la verdad desnuda. ¿Tienes la predisposición de enfrentar tus sombras para encontrar la verdad implacable y manifestar tu verdadero ser? ¿Te atreves a dejar morir tu viejo yo para renacer a la iluminación de tu ser? Si es así, Hades te acompañará con severidad en tu camino.