LUNA TORMENTOSA
Hemisferio Sur: Septiembre
Hemisferio Norte: Marzo
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LUNA TORMENTOSA
Hemisferio Sur: Septiembre
Hemisferio Norte: Marzo
Así como una tormenta remueve el ambiente, descarga tensión y modifica momentáneamente todo lo que toca, esta Luna invita a permitir que las emociones también se manifiesten con intensidad. No todo aquello que sentimos debe ser contenido, controlado o escondido. Hay momentos donde es necesario experimentar profundamente tanto las emociones agradables como aquellas que generan dolor, para que puedan expresarse y posteriormente encontrar nuevamente su equilibrio.
Uno de sus aspectos principales es el deseo, entendido como aquella fuerza interna que impulsa al ser humano hacia aquello que anhela experimentar, construir o convertirse. No se trata simplemente de satisfacer cada impulso, sino de aprender a reconocer qué existe detrás de aquello que deseamos. Pero toda tormenta también puede traer consigo tristeza, angustia y dolor. Existen dolores que permanecen contenidos durante demasiado tiempo porque no se encuentra el momento, el espacio o la voluntad para expresarlos. Esta lunación permite exteriorizar esas emociones para desahogar aquello que pesa internamente, comprendiendo que permitirnos sentir dolor no significa permanecer atrapados en él.
¿Qué se debe trabajar?
Deseo: reconocer aquello que verdaderamente se desea experimentar o alcanzar, diferenciando los deseos genuinos de los impulsos momentáneos o de aquello que se persigue únicamente por influencia de otras personas.
Placer: permitirse disfrutar conscientemente de la vida, de la comida, de la sexualidad, del descanso, de las relaciones, del arte y de las pequeñas experiencias cotidianas, liberándose de culpas o tabúes innecesarios que impiden conectar con el disfrute.
Aflicción: exteriorizar el dolor acumulado en lugar de esconderlo o reprimirlo. Reconocer aquello que lastima, permitir que la emoción se manifieste y darle un espacio consciente para comenzar a liberarla.